Texto y gráficas: Lic. Jorge Luis Bastidas
El pasado domingo 15 de julio, en una celebración muy emotiva, el pueblo fiel de la Parroquia “Nuestra Señora del Rosario” de Isnotú, conmemoró el primer aniversario de la desaparición física de quien fuera durante casi 46 años su párroco, Monseñor Prudencio Baños Fernández.
Celebración Eucarística
A las cinco de la tarde comenzó la Santa Misa presidida por el Obispo Emérito de la Diócesis de Trujillo, Monseñor Vicente Hernández Peña, acompañado por el párroco de Isnotú, el Padre Jesús Emiro Suárez y su Vicario, el presbítero Jesús Ávila, Monseñor Jorge Villasmil y el Padre Pedro Paredes del Noviciado de los Padres Rosminianos del Alto de Escuque. La animación litúrgica estuvo a cargo del Coro “Cantores de Jesús” de Betijoque. Durante la disertación homilética, Monseñor Vicente resaltó la vida y obra de quien fuera su amigo entrañable, y pidió al párroco y al pueblo seguir unidos en la profundización de los objetivos que se trazó en vida Monseñor Baños.
Responso y palabras finales
Antes de la bendición final, Monseñor Villasmil entonó el responso mientras Monseñor Vicente asperjaba el monumento construido sobre la tumba de Monseñor Baños. Seguidamente tomaron la palabra varias personas de la comunidad parroquial, incluyendo a la Hermana Marielena de las “Hermanas Misioneras de Cristo Mediador” quienes expresaron con breves y emotivas palabras, frases de reflexión y agradecimiento en torno a la figura de quien fuera padre y pastor de Isnotú durante casi cinco décadas.
Reapertura del Templo Parroquial
Antes de finalizar la Misa, el Padre Jesús Emiro Suárez informó a la comunidad que aunque el Templo Parroquial se encontraba todavía en remodelación, se decidió reabrirlo para esta fecha tan importante, y agradeció a todas las personas que hicieron y hacen posible su refacción y embellecimiento. También anunció oficialmente la apertura de dos secciones de 4° año y una de 5° año, en el Liceo “Monseñor José León Rojas” obra insigne de Monseñor Baños.


