Alrededor de las 11 y 30 de la mañana del pasado sábado 17 de enero, la comunidad parroquial de Isnotú representada por las sociedad religiosas y movimientos de apostolado dio la bienvenida a su nuevo párroco, el Padre Emiro Suárez en las inmediaciones del monumento al Dr. José Gregorio Hernández, obra de la artista Marisol Urbina, erigida a la entrada de la cuna del Médico de los pobres.
Celebración eucarística
Con la presencia de Monseñor Vicente Hernández Peña, Obispo de la Diócesis de Trujillo, Monseñor Eberto Godoy y numerosos sacerdotes entre los que podemos nombrar: Digner González, Magdaleno Álvarez, Gerardo Quintero, Anderson Mejía, José Rafael Salas, Francisco Duque, Rubén Delgado, Edgar Rafael Torres; de la orden de los Redentoristas el padre Felicísimo y de la orden de los Rosminianos Domingo Campagna, Pedro Paredes y Giovanni Pacheco, y de un nutrido grupo de seminaristas entre los que se encontraban los destinados a realizar labor pastoral junto al Padre Emiro Suárez, se dio inicio a la santa misa en la cual tomaría posesión de la parroquia “Nuestra Señora del Rosario” de Isnotú quien hasta el pasado mes de noviembre fuera párroco del “Sagrado Corazón de Jesús “ de Campo Alegre.
Decreto del nombramiento del nuevo párroco
Luego del canto de entrada interpretado por el Coro Parroquial “Cantores de Jesús” de Betijoque, el padre Edgar Rafael Torres procedió a la lectura del decreto del nombramiento en donde el Señor Obispo recuerda con amor paternal al padre Emiro las obligaciones pastorales que contrae como nuevo párroco de esta comunidad, insistiendo que todo sea para gloria de Dios y para beneficio de la grey que a partir de ahora le corresponde pastorear.
Más que un aplauso para Monseñor Baños
Durante su homilía el Sr. Obispo resaltó las virtudes del párroco saliente y pidió al pueblo de Dios congregado “más que un aplauso, una profunda oración de gratitud” para quien dejándolo todo se vino a esta tierra de gracia, cuna del Dr. José Gregorio Hernández. Recordó su llegada de manos de Monseñor José León Rojas y exaltó su labor durante todos estos años de ministerio sacerdotal al frente de esta parroquia de Isnotú. “¡Cuántos bautizos!, ¡Cuántas misas!, ¡Cuantos sacramentos administrados!, ¡Dios te pague!, ¡Dios te bendiga!” alcanzaba a exclamar Monseñor Vicente en un momento de emoción y agradecimiento.
Obras en favor de la comunidad
Al referirse a la labor pastoral de Monseñor Baños en Isnotú, el Obispo de Trujillo exaltó dos de las obras que a favor de la comunidad logró concretar: el Liceo “Mons. José León Rojas” y la urbanización en donde viven actualmente y de manera digna 25 familias isnotuenses. También hizo mención de un sueño no logrado por parte de Monseñor Baños, como lo fue un instituto de tipo laboral en donde los jóvenes adquirieran destrezas manuales y poder obtener un empleo digno.
Seguir la obra de Monseñor Baños
Dirigiéndose al párroco entrante, pidió encarecidamente seguir la obra de Monseñor Baños y anunció que él seguiría viviendo en la Casa parroquial, en su habitación de siempre. Este anunció fue interrumpido con un fuerte aplauso por parte del pueblo de Dios congregado en el Templo Parroquial y recalcó nuevamente que hay mucho que trabajar por el bien de los hombres, mujeres, jóvenes y niños de esta querida parroquia de Isnotú
Renovando promesas y recorriendo el templo
Luego de recitar el Credo, el padre Emiro Suárez renovó sus promesas sacerdotales. Seguidamente reafirmó su compromiso ante el Sr. Obispo respondiendo en voz alta: “Si estoy dispuesto…”, “Si lo haré…”, “Si quiero…”, “Si lo prometo…”. Al concluir esta reafirmación y en compañía del Sr. Obispo y de Monseñor Baños se dirigió hacia la puerta principal, en un gesto simbólico de tomar posesión de la parroquia. Luego se sentó en el confesionario y visitó el Santísimo.
“Vine a vivir la peregrinación de la fé”
En el epílogo de la celebración, el Padre Emiro bendijo a Dios por haberlo llamado al sacerdocio, por la Iglesia y por Monseñor Baños, agradeciendo a Monseñor Vicente la confianza puesta en él para seguir la labor de este insigne sacerdote. Dio gracias a sus padres, hermanos, sobrinos, a sus paisanos de la Quebrada, a FASEMTRU, a su querida parroquia de Campo Alegre y a su nueva familia de Isnotú les dijo: “Vine a seguir sembrando, a seguir la obra y a cultivar lo que Monseñor Baños ha sembrado. Vine a vivir la peregrinación de la fe, a vivir la aventura de la esperanza, la certeza de que Dios nos ama”.
Homenaje de los niños de Campo Alegre
Para finalizar, un grupo de niños de Campo Alegre le brindó al Padre Emiro un sentido homenaje realizando un acróstico viviente y recitando unas breves palabras que comenzaban con cada letra de las palabras PADRE EMIRO. La canción “Tú eres mi amigo del alma” interpretada por Saúl León hizo vibrar a más de uno, especialmente a los que se encariñaron con él durante su estancia en Campo Alegre en donde deja una huella profunda, fruto de su trabajo y entrega por esa comunidad.
jueves, 22 de enero de 2009
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