
Como estaba previsto, alrededor de las 10 de la mañana del pasado sábado 24 de enero, se dio inicio en la Santa Iglesia Catedral la Santa Misa en Honor de la patrona de la Diócesis, Nuestra Señora de la Paz. Como invitado especial, Monseñor José Hernán Sánchez Porras, Obispo del Ordinariato Militar para Venezuela presidió la celebración junto a Monseñor Vicente Hernández Peña, Obispo de la Diócesis de Trujillo. También estuvieron presentes Monseñor Joaquín Morón, Obispo de la Diócesis de Acarigua - Araure, Monseñor Jorge Villasmil, Monseñor Antonio Ramón Morelo y Monseñor Salvador Barazarte, acompañados de numerosos sacerdotes, seminaristas, diáconos permanentes y el diácono transitorio Javier Dorante.
Palabras de apertura
Luego de la invocación inicial, Monseñor Vicente Hernández tomó la palabra para agradecer la presencia de Monseñor Sánchez Porras y motivó a la multitudinaria feligresía con bellas palabras dedicadas a nuestra madre del cielo, la Virgen de la Paz. En su corta intervención alabó la presencia de la Virgen en la historia de la salvación, llamándola “Nueva Arca de la Alianza” y “Portadora de la Paz”, resaltando que con ella se marcaba el comienzo de la redención de la humanidad. Finalizó pidiendo a la amantísima Señor, la unidad en el amor y la paz entre los hermanos.
“¿No la he de amar, si es mi madre?”
Durante la homilía, monseñor Sánchez Porras hizo mención al cariño que le profesa al pueblo de Dios a la Santísima Virgen. “Siempre resulta dulce y agradable hablar de la madre de la tierra, calor y ternura de nuestras vidas; y de la madrecita del cielo
Inicio de la Misión Continental en la Diócesis
Con el rito de envío de los distintos delegados de la mayoría de las parroquias que conforman la Diócesis, se dio por iniciada la Misión Continental, fruto de la pasada Conferencia Episcopal Latinoamericana en Aparecida, Brasil; en donde se nos pide llevar el mensaje de salvación a todos los habitantes de esta tierra americana. Monseñor Vicente escuchó el compromiso hecho por los delegados y luego de recitar todos juntos el pregón misionero, bendijo y entregó la cruz que identifica esta cruzada de evangelización.
En hombros del clero
Al finalizar la santa misa, un grupo de sacerdotes tomó en hombros la venerada imagen de la Virgen para hacer el tradicional recorrido alrededor de la Plaza Bolívar de Trujillo, acompañados con cantos y oraciones dirigidos a la santa Madre pidiendo la paz, la unidad y las bendiciones para la ciudad y para todo el pueblo trujillano.

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