

La comunidad parroquial de “San Juan Bautista” de Betijoque homenajeó a su Vicepatrona la Virgen de la Candelaria el pasado 2 de febrero, día de la Presentación del Señor. La Santa Misa estuvo presidida por Monseñor José de Jesús Núñez, Obispo Emérito de Ciudad Guayana y nativo de esta localidad, el cual estuvo acompañado por Monseñor Prudencio Baños y los presbíteros Reinaldo Alzate, párroco de esta feligresía, Dígner González, Miguel Ángel Rosales, José Humberto Quintero y Miguel Ángel Monsalve.
Bendición de los cirios
Al comenzar la celebración, los feligreses encendieron sus velas para dar inicio con la bendición de la luz. Monseñor Núñez, pronunció las palabras de bendición y asperjó al pueblo, mientras el coro parroquial “Cantores de Jesús” entonaba el canto “La Luz de Jesús”.
La bella advocación de la Candelaria
El padre Dígner González, párroco de Sabana Libre, inspirado por el Espíritu Santo motivó a los presentes a celebrar esta bella advocación y recalcó que la Virgen lleva en sus brazos al Niño Jesús como gesto de querer entregarlo al mundo, de mostrarlo como luz de mundo y único camino para llegar a la santidad. También resaltó las figuras de Ana y Simeón quienes tuvieron la dicha de reconocer a Jesús como Salvador y Mesías. El Padre Digner destacó la presencia del Alcalde del Municipio y de algunos miembros de la Cámara Municipal, pidiendo al Señor y la Virgen de Candelaria les ilumine en la dirección de los destinos de esta tierra de santos y sabios.
El culto a la Virgen de la Candelaria en Betijoque
Éste se origina con la construcción de la primera capilla pública levantada en el sitio de "de Vetijoc", según lo ordenado por el Obispo de Venezuela, Monseñor Fray Juan José Valverde, a su fugaz paso por el lugar en el año de 1739, como un acto de consolidación a la población que comenzaba a gestarse en el entorno de lo que en épocas venideras se construiría el centro urbano de la población. Uno de los pocos españoles que se habían asentado en el lugar -ya que la gran mayoría de habitantes eran familias indígenas- lo era el canario de apellido Salagure, quien mantenía en su casa de habitación una imagen de la Virgen de la Candelaria, que era la patrona de las islas Canarias. Salagure aprovechó la oportunidad de la decisión del obispo, lo que le permitió obtener el permiso necesario para que al lado del altar donde se veneraría el patrono San Juan Bautista, se colocase también la imagen de esta Virgen. De esta manera, Betijoque desde sus inicios, contó con la protección celestial, además del patrono, de una vicepatrona, la Virgen de la Candelaria.
Las dos imágenes
La primera imagen de la Candelaria, se mantuvo en su correspondiente sitio del altar mayor, hasta comienzos del siglo XX, cuando en el año de 1902, fue sustituida por una imagen de las llamadas popularmente de "bulto" -que no son otra cosa que esculturas traídas de España-, esta escultura acompañó a otras tantas que se conservan en la Iglesia parroquial y que fueron producto de los talleres de la escuela de la ciudad de Sevilla. La imagen antigua reposa en la Capilla “Santísima Trinidad” del Sector “El Cedro” y es venerada el sábado siguiente a la fiesta de la Presentación del Señor como punto de culminación de las actividades religiosas en honor a la Madre de Dios en su advocación de la Virgen de la Candelaria.

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